Base instaladaNUEVO
La venta no termina en la entrega. La base instalada registra lo que cada cliente tiene en uso: cada activo con su número de serie, fecha de instalación, garantía y todo el historial de servicio. Así la posventa deja de depender de la memoria de quien atendió: abres la cuenta y ves lo que está instalado, lo que sigue en garantía y lo que ya fue atendido. Eso se vuelve gancho de renovación, de mantenimiento y de nueva venta, todo conectado al cliente que ya vive en tu CRM.
- Cada activo instalado con número de serie y fecha de instalación.
- Control de garantía: lo que sigue cubierto y lo que ya venció.
- Historial de servicio por activo, siempre a mano en la atención.
- El ticket apunta al equipo del cliente, la unidad con su número de serie, no solo el modelo vendido, y el historial del equipo pasa a contar la atención.
- Parada registrada por personas, con disponibilidad, MTTR y MTBF en la ventana, y un equipo sin parada registrada se lee como no medido, nunca como 100%.
Gratis en Sellio, solo pagas la máquina
La base instalada viene incluida. Pruebas todo gratis durante 14 días; después, la función sigue el plan por usuario que elijas.
Atención sin caza de datos
Abriste la cuenta, viste lo instalado, la garantía y el historial. El soporte responde rápido y bien.
Renovación en el momento correcto
Con la garantía a la vista, propones la renovación o el contrato de mantenimiento antes de que venza el plazo.
Nueva venta a partir de lo que ya existe
Saber lo que el cliente tiene instalado abre la conversación de upgrade y de reposición sin partir de cero.
Un contrato de disponibilidad que se puede verificar
Cuando el contrato tiene meta, la disponibilidad no planificada de la ventana se compara con ella y el veredicto sale de la misma cuenta. Sin meta, no hay veredicto inventado.
Lo que el cliente tiene instalado a la vista: se acaba la dependencia de la memoria de quien vendió.
Garantía bajo control: sabes lo que está cubierto antes de que el cliente pregunte.
Gancho de renovación y mantenimiento: cada activo es una próxima conversación comercial.
Sin telemetría y sin número maquillado: la parada la registran personas o el ticket, y la pantalla lo dice en vez de disfrazar la cifra.
Todos los activos del cliente en un solo lugar
Cada equipo o producto instalado queda registrado con número de serie y fecha de instalación, ligado a la cuenta. Cuando el cliente llama, ya sabes lo que tiene, sin buscar en correos viejos ni en una planilla perdida.
Garantía que sigues de cerca
Cada activo lleva su plazo de garantía, así puedes ver de inmediato lo que sigue cubierto y lo que ya venció. La atención es justa y la renovación de contrato entra en el momento correcto.
Historial que cuenta la vida del activo
Cada servicio realizado queda registrado en el propio activo, así el próximo mantenimiento parte de lo que ya pasó, y no de cero. La posventa se vuelve relación, no reinicio.
El ticket es sobre este equipo
El cliente llama diciendo que la máquina se detuvo y la siguiente pregunta es "¿cuál de ellas?". En el ticket eliges el equipo en la base instalada del cliente, buscando por número de serie, que es como él se identifica por teléfono; solo se puede vincular un equipo de ese cliente, y un ticket sin cliente no ofrece selector alguno, y dice por qué. Un ticket habla de un solo equipo: un evento que tumba diez máquinas es un incidente, que ya agrupa muchos tickets. Vincular de nuevo el mismo activo no repite nada; cambiar el activo deshace el vínculo anterior y registra ambos lados en el historial de cada equipo, porque corregir una elección no puede borrar el rastro de que existió. Desde ahí la línea de tiempo del equipo cuenta la atención: caso vinculado, desvinculado y resuelto quedan junto a la instalación, los traslados y el mantenimiento. La garantía (vigente, por vencer, vencida) y el contrato de servicio aparecen antes de que abras la boca con el cliente, y mover el equipo registra adónde fue, así que el historial de ubicación es la lectura de esos movimientos, no un campo que olvida el pasado. En la ficha de la cuenta y en la consola, los equipos de la cuenta aparecen con el riesgo de cada uno.
Parada, disponibilidad y ciclo de vida
Un contrato que promete 99% de disponibilidad era una frase; ahora es una cuenta. La parada la abren y cierran personas, o parte del ticket, planificada o no planificada: aquí no hay telemetría ni señal de máquina, y la pantalla lo dice en voz alta. El mismo equipo nunca está parado dos veces a la vez, las paradas superpuestas se funden antes de sumar (la disponibilidad nunca queda negativa), la parada que cruza el mes cuenta en cada mes solo sus horas, y la parada en curso cuenta hasta ahora, para que el número no mejore solo mientras la máquina está detenida. La disponibilidad sale con la parte planificada separada de la no planificada, porque una ventana de mantenimiento acordada con el cliente no es una promesa rota, y es la no planificada la que se compara con la meta del contrato. MTTR y MTBF quedan vacíos sin muestra suficiente: un MTBF de una sola falla es una conjetura con cara de medida. El ciclo de vida tiene cinco estados: activo, en mantenimiento, en RMA, retirado y dado de baja; la baja no se revierte, porque es un hecho contable, y el camino es registrar un activo nuevo con el linaje del anterior. Sustituir retira la unidad vieja y crea la nueva heredando cuenta, contrato y ubicación, con un evento de cada lado apuntando al otro. Criticidad, edad, fallas repetidas, cobertura y disponibilidad medida suman un riesgo explicable, y el motor declara lo que tuvo que asumir por falta de datos. Las próximas acciones (cerrar la parada, cerrar el caso abierto, renovar garantía o contrato, agendar mantenimiento, proponer sustitución) solo aparecen cuando se puede actuar sobre ellas: el mantenimiento solo se sugiere cuando dices cada cuántos meses lo haces, y la sustitución solo con riesgo alto medido, nunca por edad sola.